Engranes y coronas dentadas
Engranes de elevavidrios, de actuador de espejo y de transmisión de lavadora. Se reconstruye el perfil del diente a partir de la pieza original y se fabrica en el material que aguanta su par.
Engrane de elevavidriosFabricamos piezas de repuesto que el fabricante dejó de surtir: engranes, mecanismos, embellecedores y soportes de automóvil, electrodomésticos y maquinaria. Partimos de tu pieza rota, no de un plano.
Cuando una pieza se descontinúa, el mercado se queda sin respuesta: la agencia vende el ensamble completo, el deshuesadero vende la misma pieza con los mismos años encima y el catálogo genérico simplemente no la lista. El equipo sigue funcionando; lo único que falta es una refacción que ya nadie fabrica.
Ahí empieza nuestro trabajo. Levantamos la geometría de la pieza que ya tienes —completa o rota— con escáner 3D y modelado CAD, corregimos el punto donde la original fallaba y la fabricamos a medida en el material que exige su función. Desde una sola unidad, sin molde, sin mínimo de compra y sin plano de fábrica.
Veinticinco años en el mercado dan una idea bastante clara de qué se rompe y por qué. Casi siempre es lo mismo: una pieza de plástico pequeña, barata de fabricar y imposible de comprar por separado, que deja inservible un mecanismo entero.
Estas son las ocho familias que más llegan al taller. Entra por la tuya y mira cómo se resuelve: de cada una explicamos qué falla, en qué material conviene fabricarla y qué hace falta para cotizarla.
Engranes de elevavidrios, de actuador de espejo y de transmisión de lavadora. Se reconstruye el perfil del diente a partir de la pieza original y se fabrica en el material que aguanta su par.
Engrane de elevavidriosPiñones, cremalleras, acopladores, levas y brazos. Rara vez falla el mecanismo completo: falla una pieza de plástico dentro de él, y esa es la que no se vende suelta.
Engrane de actuador de espejoMolduras, tapas ciegas, marcos y piezas de acabado interior. Lo que define la categoría no es la cara vista: son los clips de anclaje, que es justo por donde se rompen.
Refacciones de automóvilAletas, marcos y mandos de rejilla de aire, y ductos de electrodoméstico. Piezas que se parten por el eje de giro y que la agencia solo vende dentro del tablero completo.
Rejilla de ventilaciónPerillas de estufa y lavadora, mandos de clima y selectores de tablero. El punto crítico está adentro: el estriado del eje, que se barre y deja la perilla girando en falso.
Perilla y mandoBujes de giro, casquillos guía y separadores de eje. Piezas de desgaste que rara vez tienen número de parte propio y que, cuando se salen de medida, mandan al piso todo el conjunto.
Buje y soporte industrialEscuadras, ménsulas, grapas y clips específicos de modelo. Son las piezas más baratas del equipo y las que nadie surte por separado cuando el modelo sale de catálogo.
Catálogo de refaccionesCubiertas, tapas de acceso, cajas y alojamientos de mecanismo. Se reproducen con sus postes de tornillo y sus sellos, que es lo que decide si la tapa vuelve a cerrar bien.
Catálogo de refaccionesUn engrane de plástico de dos centímetros es, con diferencia, la pieza que más equipos deja parados. Va dentro de un actuador o de una transmisión, hace su trabajo miles de ciclos, y un día barre los dientes. El mecanismo completo queda inservible por una pieza que en su día costó unos pesos fabricar.
El fabricante no la vende suelta porque su catálogo está pensado en conjuntos: te ofrece el motor completo, el ensamble del elevavidrios o la transmisión entera. Cuando el modelo se descontinúa, deja de ofrecer incluso eso.
Nosotros partimos del engrane que tienes. Aunque venga con los dientes comidos, la geometría que importa —módulo, número de dientes, ángulo de presión, el cubo y su chavetero— se levanta del resto de la pieza y se reconstruye completa en CAD.
Rara vez falla el mecanismo completo. Falla una pieza de plástico dentro de él —un piñón, una leva, un acoplador, un brazo— y el conjunto entero se comporta como si estuviera muerto: el motor gira, suena, y nada se mueve.
Es el peor escenario para el dueño del equipo, porque el diagnóstico apunta a lo caro. La agencia cotiza el ensamble; el taller sugiere cambiar el motor. Casi siempre el problema es una pieza que se puede reconstruir.
Trabajamos sobre el mecanismo desarmado o sobre la pieza suelta. Si la geometría es compleja o está deformada, pedimos la pieza física: hay detalles —el juego entre piezas, el punto de apoyo real— que una foto no alcanza a mostrar.
Un embellecedor roto no impide que el equipo funcione, pero es lo primero que se ve. Y es de las piezas más frustrantes de conseguir: el fabricante la vende solo dentro del tablero, la consola o la puerta completa, y cuando el modelo sale de catálogo desaparece del todo.
Lo interesante es que casi nunca se rompe la cara vista. Se rompen los clips de anclaje de atrás, que son delgados, van a presión y se fatigan cada vez que alguien desmonta la pieza. La moldura queda entera pero ya no sujeta.
Al reconstruirla aprovechamos ese conocimiento: el clip se rediseña con un radio en la base —el punto exacto donde partía el original— sin tocar la geometría que se ve ni la que ajusta. La pieza monta igual y aguanta más desmontajes.
Las rejillas de aire se rompen siempre en el mismo sitio: el eje de giro de la aleta. Es un pivote de un par de milímetros que soporta cada movimiento del pasajero durante años, y cuando cede, la aleta queda suelta y la rejilla entera pierde el control de flujo.
La agencia responde lo de siempre: la rejilla no se vende sola, va con el tablero. Es un cambio de cientos de veces el costo de la pieza que falló.
Reconstruimos la aleta completa con su eje, o el marco con sus pestañas, según lo que haya cedido. Cuando la aleta se fabrica de nuevo conviene revisar también el alojamiento del marco: si el pivote se comió su asiento, reponer solo la aleta la vuelve a partir.
Una perilla de estufa o de lavadora parece la pieza más simple del equipo, y es la que más se pide. No se rompe por fuera: se barre el estriado interior, el que agarra el eje. La perilla gira, el eje no, y el equipo deja de responder aunque esté perfecto por dentro.
Casi ninguna marca las vende sueltas pasados unos años del modelo, y las genéricas rara vez embonan: cada fabricante usa su propio estriado y su propio diámetro.
Aquí la ingeniería inversa se vuelve casi obligatoria, porque el dato que importa está escondido dentro de la pieza. Levantamos el estriado con escáner o medición directa, y si la perilla llega ya barrida, lo reconstruimos a partir del eje del equipo.
Los bujes son piezas de desgaste: están hechas para gastarse ellas antes que el eje o el alojamiento que protegen. El problema es que casi nunca tienen número de parte propio, así que cuando se salen de medida no hay nada que pedir.
Y el daño no se queda ahí. Un buje fuera de tolerancia introduce juego, el juego introduce vibración, y la vibración termina de estropear el eje o la carcasa —que sí son piezas caras—. Reponer el buje a tiempo es la reparación más barata del equipo.
Se fabrican a la medida real del conjunto, no a la nominal: medimos el eje y el alojamiento como están hoy, con su desgaste, y ajustamos la pared del buje a esa realidad. Es la ventaja de fabricar unitario en vez de comprar catálogo.
Son las piezas más baratas del equipo y las que más rabia dan: una escuadra, una grapa, un clip que sostiene un arnés. Valen poco, se rompen solas con el tiempo, y no existen en ningún catálogo porque cada modelo lleva la suya.
Cuando falta un soporte, la pieza que sujetaba empieza a moverse. Un arnés que roza acaba pelado; un panel suelto acaba partido por otro sitio. El costo real de un clip de veinte pesos nunca es veinte pesos.
Es la categoría donde la fabricación aditiva rinde más: piezas pequeñas, geometría sencilla, sin molde y desde una sola unidad. Y si la original fallaba siempre por el mismo punto, se refuerza ese punto sin tocar el resto.
Una carcasa rota deja el mecanismo a la intemperie. Suele partirse por el poste de tornillo —el punto donde se concentra todo el apriete— y a partir de ahí la tapa ya no cierra bien, entra polvo o humedad, y el daño pasa de la carcasa a lo que había dentro.
Son piezas grandes y de geometría irregular, así que el fabricante rara vez las stockea mucho tiempo. Cuando el equipo tiene años, la carcasa es de lo primero que desaparece del catálogo.
Se reproducen con todo lo que decide si la tapa vuelve a cerrar: los postes con su altura exacta, el canal de sello, las pestañas de encaje y los pasos de cable. Cuando la original ya venía partida por el poste, ese poste se rediseña con más material en la base.
La misma pieza descontinuada se comporta distinto según dónde va montada. Un engrane de elevavidrios vive con vibración y calor de cabina; uno de lavadora, con humedad y ciclos de par constante; uno de maquinaria, con horas continuas de trabajo.
Por eso el material y el proceso se eligen por sector, no por catálogo. Entra por el tuyo y encuentra las fallas típicas, las piezas que más se piden y cómo se fabrican.
Engranes de elevavidrios y de actuador de espejo, rejillas de ventilación, embellecedores, manijas interiores, clips específicos de modelo y soportes de plástico.
Refacciones de automóvil → 02Engranes de transmisión de lavadora, acopladores, perillas y mandos, manijas, canastillas, rieles, bisagras y ganchos de puerta.
Refacciones de electrodomésticos y línea blanca → 03Refacciones obsoletas de equipo de producción cuando el fabricante ya no surte: bujes, guías, engranes, tapas y soportes con ingeniería inversa.
Refacciones de industrial y maquinaria → 04Cubiertas, tapas, soportes, guías y portaplacas de marcas que salieron del mercado y dejaron de tener red de refacciones.
Refacciones de motocicleta →No hace falta que tengas un archivo, un plano ni el número de parte. El punto de partida es la pieza que ya tienes.
Con fotos, una medida de referencia y los datos del equipo suele bastar para saber si es viable. Si la geometría es compleja, pedimos la pieza física.
Digitalizamos la pieza y la reconstruimos como modelo paramétrico. Cuando la pieza está rota o deformada, se reconstruye la geometría faltante.
El material lo define dónde va montada la pieza y qué esfuerzo aguanta, no lo que sea más rápido de imprimir. FDM técnico, resina o sinterizado de nylon.
Se fabrica, se verifica el ajuste y se corrige si hace falta. La iteración forma parte del proceso: es normal en una pieza reconstruida sin plano original.
No existe un material bueno para todo. Lo que decide es dónde va montada la pieza y qué esfuerzo aguanta: un engrane bajo par continuo, un embellecedor expuesto al sol y un buje que trabaja a fricción no se resuelven con el mismo polímero ni con la misma máquina.
Trabajamos FDM técnico, resina SLA/DLP y sinterizado SLS/MJF, y elegimos entre ellos según la función de la pieza. Esta tabla compara los materiales por uso real, no por ficha comercial.
Uso general funcional. Buen equilibrio entre resistencia y facilidad de fabricación. Poca contracción.
Cuándo se usa → 02Exterior e intemperie. Lo del ABS más resistencia al sol y a la lluvia: no amarillea.
Cuándo se usa → 03Engranes y piezas con roce. Tenacidad y resistencia al desgaste. Es el material natural de un engrane.
Cuándo se usa → 04Rigidez y estabilidad. Mucha más rigidez y estabilidad dimensional que el nylon sin carga.
Cuándo se usa →Trabajamos nueve materiales en tres procesos. Cuál corresponde a tu pieza lo decide dónde va montada y qué esfuerzo aguanta, no lo que tengamos cargado en la máquina.
Un proveedor que dice que sí a todo no es más útil: es más caro de descubrir. Hay piezas que no deben imprimirse —las que sostienen carga estructural, las que trabajan a temperatura alta sostenida o las que tienen función de seguridad— y decirlo antes de cotizar ahorra tiempo a los dos.
También hay un límite legal: no reproducimos piezas con marca visible ni geometrías protegidas por patente vigente. Estos son los límites completos, dichos antes de que mandes la foto.
Cuando una pieza cae en la columna derecha lo decimos de entrada y, si existe, sugerimos por dónde resolverlo. Perder una cotización cuesta menos que montar una pieza que no debía fabricarse.
El catálogo no es un inventario: es la muestra de los tipos de pieza que salen del taller con más frecuencia. Cada ficha explica dónde va montada, por qué falla y en qué material conviene fabricarla.
Si tu pieza no está aquí, no significa que no se pueda hacer. Significa que todavía no tiene ficha: mándanos una foto y se cotiza igual.
Cada pieza se fabrica a medida a partir de la tuya: no son artículos de inventario. El precio depende del modelo, del material, del proceso y de la cantidad, y por eso aparece como «Cotizar» hasta que exista una política de precios publicable.
Las mismas preguntas se repiten en casi toda cotización: si sirve una pieza rota, si hace falta el número de parte, cuánto aguanta el material frente al original y qué pasa si la primera pieza no queda.
Están respondidas aquí sin rodeos, incluidas las incómodas. Si tu duda no aparece, la página completa de preguntas cubre el resto.
Fotos de la pieza completa y de la zona rota, una medida de referencia (sirve una regla o un calibrador al lado) y, si los tienes, marca, modelo y año del equipo. Con eso se determina si la pieza es viable y qué falta para cotizarla.
Sí. La mayoría de los casos llegan así. El número de parte ayuda, pero no es necesario: la pieza se identifica por su geometría, por su función dentro del mecanismo y por los datos del equipo.
Depende de la pieza y del material. En engranes de mecanismos eléctricos, embellecedores y soportes, una pieza en el material correcto cumple la misma función. En componentes sometidos a carga estructural o a fatiga continua la respuesta honesta es que no, y por eso no los fabricamos.
Es precisamente el caso para el que existe el servicio. Cuando el fabricante descontinuó la refacción y solo se consigue dentro de un ensamble completo, se reconstruye la pieza por ingeniería inversa a partir de la que tienes.
Se puede trabajar con ella. Durante el modelado se reconstruye la geometría faltante a partir de la simetría de la pieza y de su contraparte en el mecanismo. Cuanto más completa esté, menos reconstrucción hace falta y más rápido avanza.
Sí, se envía a toda la República. La base de operación está en la Ciudad de México.
Mándanos una foto por WhatsApp. Te decimos si es fabricable, con qué material y qué necesitamos para cotizarla. Si no es viable, también te lo decimos.
Sin compromiso · Te decimos también cuando no conviene