De la pieza rota a la pieza nueva
No hace falta que tengas un archivo, un plano ni el número de parte. El punto de partida es la pieza que ya tienes, completa o rota.
Cinco etapas, y en cada una está claro qué aporta cada parte: lo que mandas tú, lo que se hace aquí y lo que tienes en la mano antes de pasar a la siguiente. Esta página es el reparto completo, no el resumen.
También dice dónde se complica y dónde se detiene. Un proceso que solo enseña el camino bueno no sirve para decidir: lo que hace falta saber antes de empezar es en qué casos no se puede terminar.
La secuencia completa, con el reparto explícito. En una fabricación a medida el cliente no es espectador: hay tres etapas donde el trabajo se detiene si falta algo que solo tú tienes, y conviene saber cuáles son antes de empezar.
Cada etapa cierra con algo concreto en tu poder. Ninguna avanza a la siguiente sin que la anterior esté resuelta, y eso incluye la primera: si la pieza no es viable, se dice ahí y no se sigue.
Viabilidad: se decide si la pieza entra
Se revisan las fotos y los datos del equipo para decidir dos cosas: si la pieza está dentro de lo que se fabrica y si su geometría se puede reconstruir con lo que mandaste. Es la única etapa que puede terminar en un no.
- Tú aportas
- Foto de la pieza completa, foto de cerca de la zona rota y una medida de referencia al lado —una regla o un calibrador—. Marca y modelo del equipo si los tienes; si no, se puede avanzar igual.
- Recibes
- Respuesta de viabilidad: sí, no, o exactamente qué falta para decidirlo.
- Se complica si
- Una foto sin escala no permite dimensionar nada. Sin una medida de referencia la etapa se queda en «falta información», que es la respuesta más frecuente y la más fácil de evitar.
Captura: escaneo 3D o medición directa
La pieza se digitaliza con escáner o se levanta con instrumento de medición, según la geometría y la tolerancia que exija el ajuste. Una pieza prismática rara vez necesita escáner; una con superficies curvas libres casi siempre sí.
- Tú aportas
- La pieza física cuando la geometría tiene superficies curvas libres o detalle interno. En una pieza de caras planas suele bastar con las fotos y las medidas que ya mandaste.
- Recibes
- Nube de puntos o cuaderno de medidas de la pieza original.
- Se complica si
- Cuando la geometría que decide el ajuste es interna y no hay forma de medirla sin destruir la pieza, el trabajo se detiene aquí. Se dice antes de intentarlo, no después de romperla.
Modelado CAD: la geometría se vuelve editable
La captura se convierte en un modelo paramétrico, no en una malla congelada. Cuando la pieza llega rota o incompleta, aquí se reconstruye la geometría faltante a partir de su simetría y de su contraparte en el mecanismo.
- Tú aportas
- Una foto del alojamiento, o del mecanismo con la pieza en su lugar si todavía se puede. Es lo que confirma cómo monta, y a veces el hueco define la pieza mejor que la pieza.
- Recibes
- Modelo CAD paramétrico, modificable para futuras iteraciones.
- Se complica si
- Una pieza deformada por calor ya no representa su forma de fábrica. Si queda una zona sana se reconstruye por simetría; si la deformación es general, copiarla sería copiar el defecto.
Material y proceso: los elige la función
Se elige el polímero y la máquina por dónde va montada la pieza y qué esfuerzo recibe, no por lo que sea más rápido de fabricar. Es también el punto donde una pieza se descarta, si su función no admite polímero.
- Tú aportas
- Cómo trabaja la pieza: si está a la vista, si roza contra otra, si le llega calor, si queda expuesta al sol o a la lluvia. Son las mismas seis preguntas que definen el material.
- Recibes
- Material y proceso propuestos, con el motivo de la elección.
- Se complica si
- Si la función real exige un material o un proceso que no corresponde a impresión, se dice aquí y no se fabrica. Es la segunda oportunidad que tiene el proceso de decir que no.
Fabricación y prueba de ajuste
Se fabrica y se verifica que monte: contra la pieza original y contra su alojamiento. Una pieza que se ve bien y no entra no está terminada.
- Tú aportas
- Nada, salvo que el ajuste solo pueda comprobarse montada en tu equipo. En ese caso se acuerda cómo hacerlo antes de fabricar.
- Recibes
- Pieza verificada contra la original y contra su alojamiento.
- Se complica si
- En una pieza reconstruida sin plano original una corrección dimensional es normal. La iteración forma parte del proceso, no es un imprevisto ni un error del trabajo anterior.
Qué tienes en la mano al cerrar cada tramo
Tres cosas, en tres momentos distintos. Se enumeran aparte porque son la forma de comprobar en qué punto va el trabajo sin tener que preguntarlo.
El segundo es el que casi nadie espera y el que más vale a largo plazo: el modelo queda hecho, así que la próxima vez que la misma pieza se rompa el trabajo de reconstrucción ya no se repite.
Respuesta de viabilidad
Antes de que haya trabajo que cobrar: sí, no, o qué falta para decidirlo. Llega igual cuando la respuesta es que no, y la consulta técnica no tiene costo.
Qué hay que enviar → Etapa 03Modelo CAD paramétrico
La geometría reconstruida como modelo editable. Es lo que permite corregir una cota de ajuste sin volver a empezar y repetir la pieza más adelante sin recapturar nada.
Ingeniería inversa y escaneo 3D → Etapa 05Pieza verificada
Fabricada en el material que su función pide y comprobada contra la original y contra su alojamiento. No se da por cerrada porque se vea bien.
Catálogo de refacciones →La pregunta que decide la etapa 02, y la que explica por qué a veces pedimos la pieza física y a veces basta con fotos. No lo decide el equipo disponible: lo decide la forma de la pieza y la tolerancia que exija su ajuste.
Tener las dos vías es lo que permite elegir. Un calibrador da la cota exacta donde un escáner solo aproxima la superficie, y un escáner resuelve la curva libre que ninguna cota suelta describe.
| Cómo es tu pieza | Cómo se captura | Qué te pedimos | Por qué |
|---|---|---|---|
| Prismática: caras planas y radios simples | Medición directa con instrumento | Fotos con una medida de referencia y, si puedes, las cotas principales | Un calibrador da la cota exacta donde un escáner solo aproxima la superficie. |
| Con superficies curvas libres | Escaneo 3D | La pieza física | Una curva libre no se describe con cotas sueltas: hay que capturar la superficie entera. |
| Con detalle interno o cavidades | Escaneo 3D y medición del interior accesible | La pieza física | Lo que decide el ajuste está donde no llegan ni la vista ni el calibrador. |
| Dentada: engranes y piñones | Medición del paso y del diámetro más captura del perfil | La pieza física, aunque falten dientes | El perfil del diente se reconstruye por su geometría; no se copia punto por punto. |
| Simétrica pero rota | Captura de la mitad sana | La pieza física con todos sus fragmentos | La mitad que sobrevive define la que falta, y los fragmentos confirman el espesor. |
| Ya modelada en un trabajo anterior | No se vuelve a capturar | Solo que nos digas qué pieza era | El modelo paramétrico queda en archivo: repetir la pieza no repite la reconstrucción. |
Qué pasa si la pieza no ajusta a la primera
La objeción real de cualquiera que va a pagar por una pieza reconstruida sin plano original. Se contesta aquí y no en letra pequeña: una corrección dimensional es normal y forma parte del proceso.
Lo que cambia las cosas es que la corrección se hace sobre el modelo, no sobre la pieza. Por eso la etapa 03 entrega un modelo paramétrico y no una malla congelada.
No es un trámite de cierre
Es donde se comprueba si la reconstrucción fue correcta. En una pieza con plano original no habría nada que comprobar, y precisamente por eso estas piezas llegan aquí: porque no hay plano.
La corrección se hace sobre el modelo
No sobre la pieza. Un modelo paramétrico permite mover la cota que estorba y volver a fabricar solo esa pieza; una malla escaneada sin convertir obligaría a empezar de nuevo. Es la razón de fondo por la que la etapa 03 entrega un modelo editable.
Lo que importa es que estuviera prevista
La diferencia entre un trabajo bien planteado y uno mal planteado no es que haya iteración. Cuando se dice al cotizar, es una etapa más; cuando se oculta, aparece como un problema.
Ninguna pieza se da por terminada sin haberla probado contra la original y contra su alojamiento. «Se ve bien» no es una verificación.
Cuándo el proceso avanza solo y cuándo se detiene
Las dos columnas que conviene leer antes de mandar la pieza. La izquierda son las condiciones con las que el trabajo entra sin fricción; la derecha, los puntos donde se complica o se para.
Cuando un caso cae en la derecha se dice de entrada, en la etapa 01, y no después de cobrar el modelado. Perder una cotización cuesta menos que entregar una pieza que no debía fabricarse.
El trabajo entra sin fricción cuando
- La pieza llega completa, o rota pero con todos sus fragmentos.
- Queda una zona sana que define por simetría la geometría que falta.
- La geometría que decide el ajuste se puede medir sin destruir la pieza.
- La función admite polímero: nada de freno, dirección, sujeción crítica ni contacto con combustible.
- La pieza no porta marca, logotipo ni diseño registrado de un tercero.
El proceso se detiene cuando
- La pieza llega tan fragmentada que no se puede inferir su geometría original.
- La pieza está deformada por calor y ya no representa su forma de fábrica.
- La geometría crítica es interna y no hay forma de medirla sin destruir la pieza.
- La función real exige un material o un proceso que no corresponde a impresión.
- La pieza porta marca o diseño registrado de un tercero.
La columna derecha se revisa en la etapa 01, con las fotos en la mano y antes de que haya trabajo de modelado que cobrar. Es el momento en que sale más barato descubrir que una pieza no debía fabricarse.
Las cuatro que aparecen cuando alguien ya entendió qué se hace y quiere saber cómo: en qué momento se decide la viabilidad, si el escáner es obligatorio, qué gana con un modelo paramétrico y qué pasa con una pieza deformada.
Las que tratan del material, del precio o de los límites de lo que fabricamos viven en su propia página, para no contestar la misma duda con dos redacciones distintas.
¿En qué momento sabré si mi pieza es viable?
Es lo primero, antes de hablar de material, de proceso y de costo. Con las fotos y una medida de referencia se contesta con un sí, un no, o exactamente qué falta para decidirlo. Si la respuesta es que no, llega igual: la consulta técnica no tiene costo y no se cobra el modelado de una pieza que no debía fabricarse.
¿Siempre hace falta escanear la pieza?
No, y lo decide la geometría, no el equipo disponible. Una pieza prismática de caras planas se levanta mejor con instrumento de medición, porque un calibrador da la cota exacta donde un escáner solo aproxima la superficie. El escáner entra cuando hay superficies curvas libres o detalle interno que ninguna cota suelta describe; en ese caso sí pedimos la pieza física.
¿Qué gano con que el modelo sea paramétrico?
Que el trabajo de reconstrucción se hace una vez. Un modelo paramétrico es editable: permite corregir una cota de ajuste sin volver a empezar, repetir la pieza más adelante sin recapturar nada y, si la original fallaba siempre por el mismo punto, reforzarlo sin alterar la geometría que monta. Una malla escaneada sin convertir no permite ninguna de las tres cosas.
¿Y si la pieza que tengo está deformada por calor?
Depende de cuánto. Si queda una zona sana, la geometría de fábrica se reconstruye por su simetría y por la contraparte del mecanismo. Si la deformación es general, la pieza ya no representa su forma original y copiarla sería copiar el defecto: eso se dice antes de modelar. Manda también fotos del alojamiento, porque a veces el hueco define la pieza mejor que la pieza.
¿Tienes la pieza rota en la mano?
Mándanos una foto por WhatsApp. Te decimos si es fabricable, con qué material y qué necesitamos para cotizarla. Si no es viable, también te lo decimos.
Sin compromiso · Te decimos también cuando no conviene